No hay fotógrafos buenos
En marzo de 1993 el fotógrafo Kevin Carter hizo un viaje al sur de Sudán, donde tomo la hoy icónica foto de un buitre vigilando a una escuálida bebé sudanesa cerca de la aldea de Ayod. Carte dijo que esperó cerca de veinte minutos, esperando que el buitre desplegara sus alas. No lo hizo. Carter tomó la terrible fotografía y espantó al buitre. (Los padres de la niña estaban ocupados consiguiendo comida del mismo avión de la ONU que trajo a Carter)
La fotografía fue vendida al New York Times donde fue publicada por primera vez el 26 de Marzo de 1993 como una “metáfora sobre la desesperanza en África” De la noche a la mañana cientos de personas contactaron al periódico preguntando si la niña había sobrevivido, obligando al periódico a publicar una inusual nota del editor en el que confirmaba que la niña había tenido fuerza suficiente para caminar y alejarse del buitre pero que su destino final no se sabía. En Sudán a los periodistas se les advertía que no debían tocar a las víctimas de la hambruna, pues podría darse una transmisión de enfermedades, pero Carter fue criticado por no haber ayudado a la niña. “El hombre ajustando su lente para tomar el ángulo correcto del sufrimiento de esa niña era lo mismo que otro depredador, otro buitre en la escena”
Carter eventualmente ganó el Puliitzer por esta foto, pero no lo pudo disfrutar “lamento mucho no haber ayudado a esa niña” le confesó a un amigo. Consumido por la violencia que atestiguó y atormentado por la incertidumbre del destino de la niña, se suicidó tres meses después.
(esto es una traducción hecha por mi de este post http://iconicphotos.wordpress.com/2009/08/12/vulture-stalking-a-child/)
Hacer clic no es un acto creativo, no hay "buenos" ni "malos" fotógrafos, solo gente que tiene la suerte o la desgracia de encontrarse con un fragmento de realidad que nos conmueve.
La fotografía fue vendida al New York Times donde fue publicada por primera vez el 26 de Marzo de 1993 como una “metáfora sobre la desesperanza en África” De la noche a la mañana cientos de personas contactaron al periódico preguntando si la niña había sobrevivido, obligando al periódico a publicar una inusual nota del editor en el que confirmaba que la niña había tenido fuerza suficiente para caminar y alejarse del buitre pero que su destino final no se sabía. En Sudán a los periodistas se les advertía que no debían tocar a las víctimas de la hambruna, pues podría darse una transmisión de enfermedades, pero Carter fue criticado por no haber ayudado a la niña. “El hombre ajustando su lente para tomar el ángulo correcto del sufrimiento de esa niña era lo mismo que otro depredador, otro buitre en la escena”
Carter eventualmente ganó el Puliitzer por esta foto, pero no lo pudo disfrutar “lamento mucho no haber ayudado a esa niña” le confesó a un amigo. Consumido por la violencia que atestiguó y atormentado por la incertidumbre del destino de la niña, se suicidó tres meses después.
(esto es una traducción hecha por mi de este post http://iconicphotos.wordpress.com/2009/08/12/vulture-stalking-a-child/)
Hacer clic no es un acto creativo, no hay "buenos" ni "malos" fotógrafos, solo gente que tiene la suerte o la desgracia de encontrarse con un fragmento de realidad que nos conmueve.



Ni buenos, ni malos... eso suena tan relativo como objetivo...
Personalmente, creo mas en los fotógrafos buenos y malos, regidos mas por la utópica idea de un instinto tanto como para matizar una imagen con tomas, como para encontrarlas.
Es un idioma que no simplemente se puede impregnar en las imágenes y que sin duda las coloca a unas sobre otras.
Tal vez es como el historiador a las historias... uno podría crearlas... pero sin un medio exacto para destilarlas, solo serian un cuento mas, palabras mas, contando cualquier cosa.
Aunque... Al final, qué seria de las cosas sin su critica colectiva?...
Ser imparcial, funciona, para algunas cosas, pero en esto, personalmente, y sin favoritismo alguno (todo lo contrario de hecho) lo único que puedo es diferenciar.
Existen malos y buenos, tristemente y como en la mayorías de las cosas... hay mas sobrevalorados que infravalorados.
Posted by
PepeLeches |
3:33 AM
Es tan terrible la foto como la historia de Kevin Carter y sí, apura el debate entre la ética del oficio y la del ser humano. Y menos denso, también recuerda ese viejo chiste: si fueras de safari fotográfico con Calderón en un jeep, y por un bache él cayera en arenas movedizas... ¿tomarías la foto de su muerte a color o en blanco y negro?
Posted by
El Rufián Melancólico |
3:10 PM
Ok... sé que el comentario final tenia que estar orientado al tema del post, pero estoy en desacuerdo. No sé que tan familiarizado estés con el tema de la fotografía, pero no sólo existe la fotografía documental. Y aunque así fuera, los premios Pulitzer no se entregan a la foto que más conmueve. La foto del post cumple además con las reglas de composición visual.
También aclaro que entiendo la intención del post, y que prefiero no emitir juicios sobre Carter al carecer de fundamentos y de la experiencia de estar en aquellos lares.
Me gusta leer tu blog... pero esta vez me sentí "transgredida".
Posted by
Rash |
5:35 AM
mmmmmm
no palabras
Posted by
costa sin mar |
10:01 AM