Y esto es todos los dias.
La cotidianeidad mexicana está siempre decorada por destellos inconfundibles de absurdo y/o surrealismo. Los que hemos vivido aquí toda nuestra vida estamos tan acostumbrados a estos destellos que simplemente desaparecen de nuestra vista.
(Aquí entraría el lugar común de que de haber nacido mexicano Kafka sería considerado escritor costumbrista / sería bolero pero como buen lugar común seguro ya rondó la mente de mis avezadas lectoras)
Sin embargo hay momentos en los cuales pareciera que los destellitos invisibles se acumulan en un solo lugarmomento del espaciotiempo mexicano y en lugar de ser destellitos ignorables se vuelve un cúmulo de luz cabronsísima y que nadie puede ignorar por más que trate.
Hasta hace un par de meses el cúmulo de destellos más grande (y publicitado) del año fue aquel de la hoy famosa elefanta que fue atropellada por un autobús de pasajeros; noticia que causó el nacimiento de esta joya del microblogueo.
La reina elefanta pudo haber tenido un reinado largo y fructífero hasta que me enviaron una nota del Universal que narra un hecho que hace palidecer al encontronazo de paquidermo con máquina.
Se las cuento rápido: Hace un par de semanas la policía de Monterrey acribilló un auto particular en el que viajaba una familia, al confundir el vehiculo con uno utilizado en un robo. Los trasnochados polis hirieron gravemente a la hija menor de dicha familia quien apenas hoy, contra todo pronóstico, salió del hospital.
y al salir:
Imaginar la escena es casi superior a mis fuerzas, digo, traten de hacerlo sin que les duela la cabeza: Una pequeña multitud regiomontana, recibiendo a una niña VESTIDA DE SAN JUDAS TADEO a quien un payaso, seguro con kilos de maquillaje y zapatotes le regala un perro hecho de globo, para después quitarse el maquillaje y mostrar el rostro de POLICIA quien a modo de un casi tétrico y sardónico “usté disculpe” le da un llavero que moverá un coche del año.
Auch, me tengo que acostar un momento. Lean (si pueden) la nota entera acá.
Deveras este país sufre de incoherencia en la trama.
(Aquí entraría el lugar común de que de haber nacido mexicano Kafka sería considerado escritor costumbrista / sería bolero pero como buen lugar común seguro ya rondó la mente de mis avezadas lectoras)
Sin embargo hay momentos en los cuales pareciera que los destellitos invisibles se acumulan en un solo lugarmomento del espaciotiempo mexicano y en lugar de ser destellitos ignorables se vuelve un cúmulo de luz cabronsísima y que nadie puede ignorar por más que trate.
Hasta hace un par de meses el cúmulo de destellos más grande (y publicitado) del año fue aquel de la hoy famosa elefanta que fue atropellada por un autobús de pasajeros; noticia que causó el nacimiento de esta joya del microblogueo.
La reina elefanta pudo haber tenido un reinado largo y fructífero hasta que me enviaron una nota del Universal que narra un hecho que hace palidecer al encontronazo de paquidermo con máquina.
Se las cuento rápido: Hace un par de semanas la policía de Monterrey acribilló un auto particular en el que viajaba una familia, al confundir el vehiculo con uno utilizado en un robo. Los trasnochados polis hirieron gravemente a la hija menor de dicha familia quien apenas hoy, contra todo pronóstico, salió del hospital.
y al salir:
Ella estuvo acompañada de sus padres Enrique [y] Guadalupe, quienes vistieron a la menor con un traje de San Judas Tadeo y el momento emotivo fue cuando vestido del payaso "Astillín", el oficial de Seguridad Pública, José Guadalupe Castañón Rodríguez comenzó a quitarse el disfraz, ofreciendo perdón a la niña a nombre de toda la corporación.
Como una manera de tratar de resarcir su error, el gobierno del estado regaló a la familia un automóvil del año, haciendo entrega de las llaves a la niña y a sus papas la documentación necesaria.
Imaginar la escena es casi superior a mis fuerzas, digo, traten de hacerlo sin que les duela la cabeza: Una pequeña multitud regiomontana, recibiendo a una niña VESTIDA DE SAN JUDAS TADEO a quien un payaso, seguro con kilos de maquillaje y zapatotes le regala un perro hecho de globo, para después quitarse el maquillaje y mostrar el rostro de POLICIA quien a modo de un casi tétrico y sardónico “usté disculpe” le da un llavero que moverá un coche del año.
Auch, me tengo que acostar un momento. Lean (si pueden) la nota entera acá.
Deveras este país sufre de incoherencia en la trama.



