Para Lilith, nomás porque si.
La vida te da sorpresas, dice con sabiduría Rubén Bladés; a veces olvido que no hay que dar todo por sentado, puesto que incluso en donde reina la mediocridad más absoluta, una joyita puede brillar.
Hace algunos meses, hubo un programa, donde un trío de ex celebridades la hacen de jueces, aprobando o desaprobando el “talento” y las “habilidades” de quien busca ya sea cinco minutos o una vida de fama. De entre miles de aspirantes, solo hubo una ganadora.
En teoría, acabo de describir no uno, sino miles de programas a lo largo y ancho de el mundo, en este caso me refiero a “America´s Got Talent” (el mero titulo daba una idea de la mediocridad que se avecina). El trío de jueces estaba conformado por el infumable David Hasselhof, (a quien su mami le dice que canta muy bonito) Brandy - Mejor conocida en México como Moesha - y un inglés anodino, que puso su granito de arena para reforzar el nuevo estereotipo televisivo de “Juez-ingles-sin-sentimientos-ni-piedad”.
Dicho todo lo anterior cualquier persona con dos dedos de frente hubiera cambiado el canal con la idea (perfectamente justificada) de que ha visto miles de veces ese programa, con diferentes nombres. En efecto, eso mismo ha sido repetido una y otra vez y con toda seguridad seguirá haciéndolo en el futuro.
Sin embargo, contra todo pronostico en este programa en particular, brotó una estrella, un monstruo, una paradoja incomprensible: Bianca Ryan.
La presentación de Bianca ante los jueces es inolvidable, muestra tan claramente lo que la niña significa que no me queda otra mas que contarla lo mejor que pueda. Una niña pelirroja, con los nervios evidenciados en sus inquietas pupilas se acerca al micrófono; es bajita, delgada, con los dientes que aun lucen la asimetría infantil y que se ríe nerviosamente mientras saluda a papá que está en la audiencia.
Brandy pregunta a la niña con cierta ternura a la pequeña cual es su nombre, ella voltea al piso un instante y responde dubitativa, ¿y que nos vas a cantar? Pregunta ahora, esperando oír quizá el titulo de alguna canción de Hillary Duff.
La niña ya no duda y dice el titulo de la canción con seguridad, casi oronda. Al oír el título Brandy en un tono que me parece de sorpresa velada le comenta (¿o le advierte?) “Thats a big song mama”.
Dejo un momento la narración para hacer notar que el comentario de Brandy se queda corto, la canción es enorme, hecha expresamente para una mujer de cerca de cien kilos y unos pulmones prodigiosos...pero me estoy adelantando demasiado.
Volvamos a Bianca, quien después de presentarse da unos pasitos hacia el centro del escenario; Cuando comienza la música es ocurre algo muy extraño, por no decir único: Bianca Ryan desaparece del escenario.
Es decir, la niña sigue ahí, su vestido de niña sigue ahí, su rojo cabello peinado por mami sigue ahí, pero Bianca simplemente no está ahí, el escenario es dominado por una mujer con una voz profunda, poderosa, llena de sentimiento, una diva que no se sabe bien si le advierte al hombre que la abandona que se engaña a si mismo si piensa que podrá dejarla tan fácilmente o que se canta a si misma para no caer al abismo.
Lo que estamos oyendo es “And I tell you”, la canción mas representativa, desde mi punto de vista, de esa maravilla de musical que es Dreamgirls, no la descafeinada y nauseabunda versión cinematográfica que vio la luz año pasado, sino la paroxística versión original de Broadway, con la legendaria Jennifer Hollyday, quien como dije arriba era mujer de tonelaje serio y de pulmones prodigiosos, cuando ella cantaba esta rola, metida hasta el fondo en su papel de Effie White prácticamente se deshacía en el escenario al cantar, con el rostro descompuesto, la boca desencajada y las manos encrispadas.
En contraste Jennifer Hudson que hizo el mismo papel en la película, simplemente no explota la canción, no hay ni la centésima parte de sentimiento que esta rola merece, no es que cante mal, al contrario, su voz es melodiosa, única incluso, pero se le ven mas ganas de presumir sus bien torneadas nalgas que de sacarle todo el jugo a la canción.
Volvemos a Bianca, o bueno, a lo que por fuera parece Bianca, quien apenas lleva cinco segundos cantado y ya tiene en la bolsa al jurado, al publico y a cualquiera que la oiga, la pregunta en la cabeza de todos es la misma ¿Cómo lo hace? ¿De donde viene todo esto?
La duda no es solo a nivel físico, parece imposible que tamaño vozarrón provenga de una escuincla tan flaca y chaparrita sino, mucho mas importante, a un nivel mas profundo ¿cómo puede una niña prepuber, que no ha tenido novio en la vida, cantar como una mujer a la que le han destrozado el corazón miles de veces? La única respuesta que se me ocurre es que quien canta, es el Rythm & Blues, encarnado en Bianca Ryan.
No quiero decir que la interpretación de Bianca sea tan intensa como la de Jennifer Holliday, dudo que alguien llegue a ese nivel en la vida, pero el sentimiento ahí está el sentimiento, la niña reclama, grita, se encabrona, como si parte de ella ya hubiera experimentado el desamor.
La canción acaba, todos están de pie, la expresión de Brandy no tiene precio, sus ojos están húmedos de sentimiento y su quijada está a pocos centímetros del piso. El aplauso es largísimo e intenso. Bianca ha regresado, agradece con risitas nerviosas y brinca de emoción cuando los tres jueces se deshacen en elogios.
Espero realmente en que los padres de la niña no la sobreexploten, que a ella no se le suba la fama o se duerma en sus laureles, espero, en fin, que el espíritu del R&B no salga nunca de su cuerpecito y que la acompañe mientras crece, porque tengo mis esperanzas puestas en que conforme vaya desarrollándose como mujer, sus interpretaciones ser harán mas y más intensas. Keep your ears open. This ain´t over yet.
P.D.: Rythim and Blues es R&B. Bianca Ryan es B&R como si hubiéramos puesto las primeras dos frente a un espejo.
UPDATE:
Las tres versiones de las que hablé están disponibles en Youtube, bendita post-modernidad.
Bianca Ryan
Jennifer Hudson
Jennifer Holliday
DOWNDATE:
Murió uno de mis escritores favoritos, Kurt Vonnegut. Mierda ... So it goes.