Ida
La neurosis se apodera de mi en forma de tics. Volteo al reloj cada cinco segundos, veo su cara en la de todos, vagones vienen y vagones van. Falta mas de un cuarto de hora para que el camón parta, pero mi obsesión con llegar a tiempo a todas partes, aunada a lo largamente esperado de este viaje, hace que mis nervios me traicionen y me hagan sentir como quinceañera a quien están a punto de tronarle el ejote.
Ella llega por fin, la neurosis hace que mi deseo de besarla largamente sea ofuscado por la prisa - Soy un conejo blanco que corre viendo su reloj de bolsillo; Oh dear! Oh dear! I shall be too late! – Mi mano toma la suya y nos dirigimos a la central del Norte, como es costumbre yo apurándola y ella con la parsimonia gatuna que le es característica me hace entrar en razón. (Un gato que quiere atrapar rapido al ratón y uno que cree que no hay prisa, el ratón está ahí)
Entrar al autobús me relaja, caigo en la cuenta que aun no he dicho hola ni la he besado a pesar de que llevo un buen rato sin verla ¡Que modales los mios! Trato de resarcir la falta las siguientes ocho horas de viaje durante las cuales no pasa mucho: siestas esporádicas, caricias a chorros, tapatías gritonas - no es lo mismo que te den un masaje a que te truenen todita (gatos revolcándose de risa en sus asientos) – y noticias terribles desde Querétaro. El Hada del Horchatinol en el camino chocó y tuvo que regresar.
Veinte minutos y ciento veinte pesos después de haber llegado a la Terminal de autobuses entramos al hotel. Mucho mas despostillado de lo que la publicidad prometía, al entrar al baño note que ¡oh jugarreta del destino! Habia llevado a mi novia a un “Hotel de Jabón Chiquito”.
Mientas Ella desempaca yo salgo al pasillo a fumar un cigarro, me pongo a pensar en la Rueda de los Tiempos y su giro inexorable, después de tanto plan fallido, después de tanta expectativa, después de tanto gasto extraordinario, es una realidad.
Estoy en Guadalajara, para escuchar, una vez mas a La Barranca. Mentras el cigarrillo muere en mis dedos recuerdo los acordes, las letras, el Estallido Interno, la comunión con otros que han caido en La Barranca y como éste solo hecho te hace que sientas que con ellos compartes una hermandad, una especie de pacto secreto. Haciendo memoria de todo esto caigo en la cuenta de que simplemente no estoy listo para verlo terminar. Ella me llama y dejo mis preocupaciones para otro momento. Terminamos la noche de la manera que la naturaleza manda.
Mañana será otro día
Clímax
Una boca me despierta
No me está hablando, no me está besando, pero lo que hace me despierta y me hace sonreír.
Empezamos el día con endorfinas y sudor, hasta que el hambre y el sol nos obligan a salir de la habitación para buscar alimento. Caminando nos topamos con un mercado tan tempranero que a las tres y media de la tarde escasea la comida. Devoro un pesudopozole que solo tiene caldo y toneladas de garbanzos, Ella, mi demonio, mi gato, mi mujer, come tres tristes enchiladas
Guadalajara no me huele a tierra mojada, junto con Veracruz y Morelia me huele a ancestros, a pasado. Cuando recorremos el Hospicio Cabañas, el peso de los muertos que traigo cargando se hace visible. Viendo los murales de Orozco trato de imaginar la infancia de mi abuela en este lugar. Terribles imágnes vienen a mi mente, asi que decido exorcizarlas con el décimo cigarro del dia.
El sol empieza a bajar y nos recuerda que se aproxima La hora chingüengüenchona, la hora cuchi-chuchi, la Hora de la Verdad, la Hora H, La hora que adoramos, en el sentido literal de la palabra (es decir que amamos al mismo tiempo que tememos)
Tomamos otro taxi al Hotel y es ahí donde caemos en cuenta lo mucho que hemos caminado.
De regreso al Hotel nos preparamos para el concierto. Tomamos boletos, cámara, discos y pluma, todo arreglado. Se nos une Skantor, otro despeñado y buen cuate.
Abordamos el tercer taxi en menos de 24 horas. El chofer maneja y nos lleva lejos...lejos...lejos...¡Que lejos está Zapopan!
Cuando por fin llegamos al lugar quedo azorado. Este es el punto de fuga de la Música en Guadalajara; reguetón, pop, rock, banda, todo separado por una sola pared. Surreal.
No recuerdo mucho de el par de horas que esperamos que el concierto empezara, Cerati gira en mi memora, asi como los Mangers Güevones que tienen la culpa hasta del ascenso de Hitler. Lo que mejor recuerdo es que al mandarle un mensaje a los Altos Mandos de que ya estabamos en el lugar del concierto mi Padre me respondió con un mensaje de celular que se llevó la noche
- Bailan Mucho
El concierto empezó cuando una voz clara y con fuerte acento tapatío aununció el inico de la noche roquera. Al escenario salen los abridores: Proyector
Estos chavos me causaron sentimientos encontrados, primero que nada su estilo no es lo mio, pense que estaba escuchando Chill Out, ningun riff ponedor, ninguna letra inspirada, la vocalista tenia una voz muy educada pero demasiado pop para mi gusto, el tono era muy parecido al de Andrea la vocalista de The Corrs. Su bajista era una niña muy guapa y tan chaparrita y flaca que su bajo le quedaba de Guitarrón, para chingarla de acabar, se la pasó en segundo plano, en las sombras. Si la bajera cantara tan bien tendiran un eye candy ideal
Sin embargo, disfruté mucho su intervención, porque la diferencia entre Proyector y Siconauta, abridores del concierto del lunario, es abismal: su musica no era agüevante y repetitiva. ganan puntos extra por haber tocado solo cuatro o cinco rolas, un entremés perfecto, a diferencia, again de la Banda Valium...digo Siconauta, que se aventaron ENTERO su nuevo disco.
Tambien me ganaron por su timing perfecto; musiquita tranquila era justo lo que necesitaba para calmar un poco mis ansias Barranqueñas La cereza del pastél fue que tocaron una rola de la película Fando y Lis llamada “que bonito es un entierro” ¡pulgares arriba!.
Cuando por fin arriban al escenario los Barrancos, siento mariposas en mi estómago...¿is everybody in? The ceremony is about to begin. Con el inicio de “Pare de sufrir” un grito agudísimo me taladra los oidos; tras de mi una tapatia de tamaño refrigerador doble y metida (sabrá Marx como) en un apretadisimo corsé gritaba como loca en todas y cada una de las canciones...Hija de puta, a los dos minutos pensamientos homicidas rondaban mi cabeza, sus pinches gritos no me dejaban irme, seguia yo parado en mis propios pies, no podia desbarrancarme con esa Banshee pegando de falsos alaridos.
Lo que mas me molestó de todo es que los alaridos de esta pendeja no eran verdaderos, queria por fuerza que algun barranco la viera, llamar la atencion, orgasmo falso de una muy mala actriz porno. Cuando estás en La Barranca no hay yo, no hay nosotoros, solo existe La Barranca y eso es justamente lo que gente como ella no entenderá nunca. No venimos a ver idolitos, no venimos porque sean guapos, venimos a caer, a despeñarnos y a rompernos la madre. No a fingir ataques al utero para que el rockstar te regale una sonrisa.
En Dormir sin miedo por fin pude caer, el solo de Alejandro hizo que nos pusieramos a brincar, la parte que mas me gusta, tocas el hombro de quien esté frente a ti aunque no lo conozcas, sientes la mano de un anonimo y brincoteas y te conectas y caes...y caes...y caes
El clímax de la noche llegó con El elixir de la vida. Ser arma el Slam, la Banshee es tacleada por mi mujer y se calla, nos movemos lejos de su pose y de su falsedad. Guadalajara roquea. Mucho y Bien. Soy feliz mientras brinco, vuelo y caigo, todo a la vez. Lilith me distrae pidiendome que tome fotos, me niego a hacerlo, ya tomé bastantes, es hora de dejar de ser el antropologo, para dejar que los Orixa me posean. (supongo que ya se dieron cuenta que si no fuera ateo mi dios seria el Rock)
La cancion fresquecita de Aguilera sobre el arcángel Miguel me hace recordar mis clases de Edad Media: Miguel significa ¿Quién como Dios? Y esa es la espada del Arcángel, esa es la pregunta que el Enemigo no puede responder. A mi mente viene tambien aquella humeda mañana en La Habana donde conocí a Mamá Juanita, una vieja santera me regaló un amuleto (que aun conservo) y me explicó la Santeria. San Miguel es para ellos Exú, el dios de los caminos, el guardian y guia de los caminos por los cuales los hombres y los dioses se comunican. ¿coincidencia?
El concierto termina...
¿ya?
¿no hay mas?
Estoy mas que satisfecho pero... ¿terminó ya?
Como ya es costumbre esperamos en la salida por los saludos y la firma, como estamos en tierras extrañas no sabemos por donde es la salida real, por fortuna mi amada ve a Alonso por la ventana y los interceptamos.
El cansancio de apodera de mi unos minutos y me encuentro casi declinando la amable invitación de Alonso para ir al alter. Por fortuna mi mujer y Skantor me convencen y en unos minutos nos dirigimos a la casa del vocalista de Proyector, quien resulta apodarse “chacha”
Durante el after me siento extáltico, quizá el rasgo mas caracteristico de los Barrancos es que son lo mas accesible que hay, una y otra vez nos agradecen de corazon el haber ido, tanto al concierto como a las chelas, los abrazos son calidos y los besos de saludo salen naturalmente. Esta experiencia me acaba de convencer que La Barranca no son cuatro mortales, es una manera de ver el mundo. Los musicos son gente normal, con la cual comparto hasta gustos musicales (AC/DC sonando a todo lo que daba cortesía de Chema y Alonso presumiendo su copia de 10,000 days de Tool)
La noche termina porque la pila se nos agotaba a pasos agigantados, mas despedidas, nuevas amistades, ojos vidriosos y un sentimiento de ligera ebriedad muy agradable. El final de la noche magnifica llega al cerrar la puerta del Hotel, la reserva de energia se nos va en una fiebre animalesca que nos deja, por fin exhaustos.
Mañana será otro dia, pero como éste, ninguno
Regreso
Me despierta el Hambre, tengo dieciocho horas sin probar bocado, claro que eso no impide que hagmos los honores al Astro Rey compartiendonos una vez mas. El baño compartido acaba de despejarme la mente, mi panza ruge
Caminamos de nuevo al mercadillo cercano y nos lanzamos sobre la pancita, el queso, los frijoles...Es uno de los mejores desayunos que he tenido en mi vida.
Regresamos al hotel y nos despedimos del compañero desbarrancado, mas abrazos, mas sentimientos...esto es de veras una hermandad secreta.
No queda mucho que contar de este dia de vuelta a la realidad...un viaje mucho mas corto, mucho mas cercano, platicamos y reimos, nos ponemos serios, nos susurramos cosas.
La llegada a Cuautitlán hace que se me erizen los pelos de la nuca
¿ya?
¿YA?
Esto no puede haber sido todo...
Simplemente no estoy listo para que esto haya sido todo
Pero si realmente es todo, no quiero vivir en ascuas y abrigando falsas esperanzas, si realmente es todo quiero por lo menos llevar flores a su tumba.
Si realmente es todo no me queda mas que llorar pero tambien agradecer...todo...todo lo que ha llegado a mi vida gracias en parte a La Barranca.
En fin, al final, Nadie puede salir de La Barranca.
Ni siquiera ellos.




