En
un post anterior mencioné la venida en seco que sufrí (disfruté en realidad) al enterarme que una de mis bandas favoritas de todos los tiempos vendría de nuevo a la gran Tenochtitlán, No recuerdo mucho de la mañana de ese viernes, no por una laguna etílica, sino porque la noche se encargó de que valiera madres.
La aventura comenzó al salir de C.U rumbo a Metro Copilco, la cita era en el salón 21 a las nueve, mi obsesión por llegar a tiempo me hacia correr con el espíritu del Conejo Blanco a pesar de que tenia dos horas para llegar ahí.
En el metro y los tres transbordos que hice las mariposas revoloteaban en la panza...me sentía como niña virgen que esta a punto de dejar de serlo. ¿cuáles tocarán? ¿habrá mucha gente? ¿podré lograr que el Fuzz me autografíe algo?
Llegué por fin a la estación San Joaquín para esperar al buen Paranoia Android quien en un espíritu totalmente rockanrollero llegó al concierto sin tener como regresarse, a pesar de que tenia que recorrer media ciudad a la una de la mañana ¡yeah!
Mientras me mordía las uñas de impaciencia me llega al celular un mensaje de mi cuate Neb Xort (quien toma su seudónimo del tecladista de Anorexia Nervosa) para presumirme que había ganado el fila cero y además...backstage. me dio un retortijón de envidia pero honor a quien honor merece, si yo soy fanático de los Torsos, este cuate es fundamentalista...me cai.
Tras diez minutos de espera que me parecieron eternos llegó Paranoid; nos encaminamos hacia la salida de la estación donde...confesé que no sabia como llegar al Salón...chale, guilty as charge. Por fortuna una combi nos dejó a las puertas del recinto en cinco minutitos.
Al entrar saludamos al orgulloso Neb que parecía pavorreal el mendigo de orgullo de poder conocer a la banda y estar hasta enfrente, pasamos a la pista del toquín para comprar una reglamentaria chela. Ahí nos topamos con otro forista del Circo Volador: Haplo con quien platicamos y conbebimos el resto de la noche
Con unos veinte minutos de retraso (¿alguien ha ido a un concierto que empiece a tiempo?) salieron Groove Collective, a quienes yo había escuchado algunas veces en Horizonte y sabia que son cabronsisimos, sobretodo Jay Rodríguez el saxofonista. Me gustaría aclarar aquí que a pesar de que oficialmente le “abrieron” a los Screaming el talento de estos cuates se ganó al publico desde los primeros cinco minutos y no se sintió como una banda telonera, era casi casi el plato fuerte. Hasta Neb que toda la semana me jodió con su escepticismo respecto a los Collective me dijo “no mames, que buena banda” (I hate to say I told you so, but I FUCKING TOLD YOU SO)
Terminó Groove Collective su gig y las luces se apagaron, para hacer en soundcheck y mover los instrumentos, Fiuczynsky apareció y saludó a la concurrencia mientras probaba su lira doble en la oscuridad
Se encienden las luces y suena...¡VINNIE!
Primer Orgasmo de los muchos por venir
Los vocalistas en esta ocasión fueron Freedom Bremen y Ahbmed Best. Al primero lo conocía por ser el guest voice en el ultimo disco de los Torsos, pero Mr. Best se la sacó por su presencia monstruosa en el escenario, no solo porque media dos metros sino por las ganas y la entrega a la cantada (se notaba que se pegó una divertida cabronsisima también)
Aquí me gustaría rescatar algo que ninguna de las otras reseñas que he leído ha rescatado, la parte de freestyling que ambos vocalistas se echaron: ¡INCREIBLE! La improvisación estaba a todo lo que daba (razón fundamental por la cual el jazz se vive, no se escucha en un disco)
Hubo un momento en el que creí que se acercaba la hecatombe, casi un pelo en la sopa... Freedom se acerca al micrófono y dice en español “Tengo algo muy importante que decirles...
IM A FREE MAN!!!!”
¡¡NO MAMAMAR!! De mis rolas favoritas y creo que de la mayoria de los ahí reunidos (los cuales por otra parte eran muchos mas de los que esperaba) cuando de pronto...se dejo de oír la voz, después la guitarra, y la luz se apagó...fue casi tan malo cuando en pleno chaca chaca el feliz pajarillo es aplastado y dolorosamente doblado.
Lo extraño fue que las mentadas no afloraron luego luego, la banda trató de calmar al respetable y en diez minutos estábamos otra vez en la apoteosis como si nada.
¡Que concierto! ¡Que grupazo! ¡Que noche! ¡¡¡ QUE U2 NI QUE LA CHINGADA!! (no pude evitar gritar lo anterior después de oír “Blue & Green)
P.D:
acá pueden leer la reseña de Paranoid.
P.P.D: ¿qué tal su fin de semana?
P.P.P.D: Feliz cumpleaños Pam