Image hosting by Photobucket

09 febrero 2013 

El continuo espacio tiempo y su súbita palpabilidad.


Una de las cosas que más amo de vivir en la ciudad de México es el privilegio de que la ciudad donde habito tiene un peso histórico. Y un peso histórico cabrón.

Nosotros nos movemos demasiado rápido como para notar que de hecho el tiempo y el espacio son una y la misma cosa. Un continuo. En ciudades como el DF de pronto esta elusiva cuarta dimensión puede ser apreciada, cuando un edifico del siglo XVI esta juntito a una pirámide del siglo uno y frente a los dos hay un edificio del siglo XIX dentro del cual hay un Starbucks, uno puede apreciar que el “cuando” también es un “donde”.

Para nosotros, los americanos, el peso histórico de ciudades europeas nos llegan a abrumar. Una vez en la catedral de Toledo vi a un señor, peruano creo, que estaba tocando, con una cara de incredulidad, una de las columnas. Me le quedé viendo para ver si descubría que chingados veía el hombre en la columna. Cuando notó que lo estaba viendo algo en mi mirada le indicó que debía explicarse y sin yo decirle nada me dijo “Es la primera vez en mi vida que toco algo medieval”

Pum

En la madre, es cierto. En américa la edad media es casi tan lejana como si de verdad fuera un cuento de hadas. El medioevo en américa no sucedió y sin embargo hablamos de él como si sí hubiera ocurrido. De un modo u otro si ocurrió indirectamente pero no convivimos físicamente todos los días con un vestigio de él.
Tuve que tocar la pared yo también.  

18 diciembre 2012 

Tengo un severo problema con el hecho de que Nicky Minaj tenga una fama global. Y no es que me sienta ofendido por ser una de esas creaciones capitalistas que muestran su falta de talento de una manera casi cínic
a. De hecho creo que ella es honesta y que es razonablemente buena en lo que hace, si ella fuera simplemente “chafa” su popularidad no me resultaría incómoda.

Nicky Minaj me asusta y lo hace porque no la comprendo, no se leerla. Algo ocurrió en la cultura popular de lo cual me lo perdí. Puedo entender a Lady Gaga, puedo entender a Porcelain Black, tienen elementos que conozco y que puedo identificar como propios. Se de donde vienen y se por qué están ahi.  A Nicki Minaj nomás no lo entiendo. No me habla, o más bien, no entiendo lo que dice. Y al parecer le habla directamente a millones de personas. 



And here´s the kicker. Nicki lleva haciendo lo que hace mucho tiempo, no es una novata en el showbiz. pero durante aquel segundo que despegué mi dedo del pulso de la cultura popular Nici Minaj explotó y se convirtó en un fenómeno multinacional. Esto no es un one hit wonder, esto llegó para quedarse. (Googoleén "Barbs and Kens" para que conozcan a aguerrida y fanática legión de seguidores.)

Como dijera El Abuelo Simpson “Yo si estaba en onda, pero luego cambiaron la onda, ahora la onda que traigo no es onda y la onda de ahora me parece muy mala onda” Chale, no supe escucharte, Sabio Abraham.

Quizá no estoy consumiendo las drogas correctas o quizá lo que me asusta de Nicky Minaj no es ella directamente, sino lo que ella representa. Ella es el primer síntoma de que mi generación está dejando de tener peso en la cultura popular. Lo que es "mio" ya comienza a no ser "lo de todos". Los sucesos globales están dejando de ser para mí.

Nicky Minaj es como mi primera cana.

Supongo que esto significa que no vamos a roquear forever, muchachos.






14 noviembre 2012 

Art is dead


13 noviembre 2012 

Del peligro que conlleva prestarle oídos a los farsantes


Soy escritor, es decir que vivo de crear ficciones. Es mi oficio y es mi vocación.

Soy escéptico, es decir que no tomo como verdadero nada que no sea evidente y cuando alguien dice “esto es” siempre digo “pruébalo”.

Por eso odio a los farsantes, que se aprovechan de la ingenuidad, estupidez o poca experiencia de otros para obtener atención en el mejor de los casos o dinero y poder en el peor. Me enferma que alguien se beneficie de explotar la ingenuidad y el dolor de otras personas.

Quienes  han dedicado buena parte de su tiempo a mostrar y demostrar como lo que astrólogos, psíquicos, curanderos, médiums, y homeópatas venden como “verdades” son en realidad trucos han sido, justamente, prestidigitadores y/o ilusionistas. Por la simple razón de que los psíquicos, curanderos y médiums usan los mismos métodos que ellos. Su experiencia como entretainers los dota de un olfato especial.
Dije arriba que soy escritor y que ello significa que mi trabajo consiste en crear ficciones. Es por ello que tengo un olfato similar al de los prestidigitadores; mi oficio me obliga a conocer lo que hace a una buena historia buena. Hay trucos y técnicas que debo dominar si quiero hacer que mi historia llegue a donde quiero que llegue. En otras palabras, debo hacer lo que sea necesario para mantener la atención del lector en la historia que le estoy contando.

El problema es que, como casi toda creación humana, la ficción  es como una navaja, en manos inescrupulosas puede ser muy peligrosa. Millones de personas han muerto en nombre de ficciones llamadas Alá, Jesús, nazismo, capitalismo, comunismo, amor, etc. Algunas personas como los psíquicos y los astrólogos lucran con la ignorancia o candor de otros contando ficciones vendiéndolas como verdades.

Ayer 12 de Noviembre trascendió en el portal del periódico La Razón (la ironía es involuntaria) esta nota: http://goo.gl/q42y6 La historia lo tiene todo para ser el incendio forestal en el que se convirtió: violencia, una víctima inocente, un padre confundido, una gran empresa malévola, misterio. No diré que no pasó (porque incontrovertiblemente un niño murió en Cinépolis) pero la historia es extraña. Un disparo en una sala de cine no pasaría desapercibido. Un silenciador solo amortigua el sonido y si bien es cierto que existen municiones subsónicas la herida que dejan es inconfundible y el padre del niño relata que en un principio nadie identifico la herida como bala. (http://goo.gl/f5r2S). Esto por si mismo es malo. Se desgarraron vestiduras y se pidió la cabeza de los dueños de cinépolis en una bandeja de plata por asesinos (sic) y cómplices (sic).

Pero entonces, ocurrió lo trágico, lo increíblemente poco ético, Esta nota fue publicada goo.gl/u5UUG

Esta ficción es más peligrosa que cualquier bala.

El autor de esto es un farsante y está lucrando (aunque no lucre más que atención, espero) con el miedo y la confusión que la historia del niño muerto ha causado. De pronto un personaje obscuro y tenebroso pero llamativo (Los Asesinos Seriales siempre son taquilleros) ronda como verdad. Tengan miedo, dice el autor, desconfíen de esta malvada empresa y de esta corrupta secretaría por no protegerlos de este monstruo misterioso que ronda cerca de ti en la obscuridad del cine.

Dudo que esta nota trascienda. Dudo (pues aún me queda cierta fé en la sociedad) que alguien tome como cierta esta vil y flagrante mentira. Creo sinceramente que su autor no disfrutará de mucha atención gracias a ella. Pero no por que su relevancia sea poca y fugaz puedo dejar de señalar que lo que hace, está mal y es peligroso. 

Y lo hago no solo porque como persona civilizada advierto a los demás de un peligro sino también porque al igual que el farsante Uri Geller pervierte la profesión de James Randi el farsante autor de esto está pervirtiendo la mía.

Por favor, creen y consuman sus ficciones con responsabilidad. 

10 octubre 2012 

Ojos llenos de sombra

No puedo hablar de este libro de manera imparcial. Tuve el privilegio de conocer a este bebé desde el primer ultrasonido. De hecho, si bien para el mundo este bebé es recién nacido para mi es ya un niño de primaria que recibió su diploma de excelente aprovechamiento y tiene la frente una estrellota dorada.

Si, este niño-bebé para mi es hermoso porque lo vi crecer.

Una vez dicho lo anterior, Ojos llenos de Sombra de Raquel Castro (Premio Gran Angular 2012) Ediciones SM. Es una novela que hacía mucha falta en el universo de la literatura nacional.

En esta novela conocemos a Atari, una chica que debe tomar una decisión que puede, como toda decisión importante, cambiar su vida para siempre. En el tiempo que le toma decidir que lado de la encrucijada tomará Atari nos muestra su presente y su pasado, a sus amigos, a su familia, sus amigos que se convirtieron en una especie de familia y las partes de la familia que se convirtieron en amigos.

Y en esto justamente es donde radica la importancia de que un personaje como Atari llegue a la literatura: Atari es real y tiene un poder similar al del Rey Midas en el que cuando toca (cuando narra) a cualquier personaje que la rodea, este personaje se hace real también. Cuando Atari nos narra la vida de sus hermanos Mario y Luis, o a Peach, la novia del primero, estos personajes cobran una profundidad y una realidad pasmosa. Como cuando en La Leyenda de Zelda o L.A. Noir el jugador interactúa con un personaje en el fondo: antes de que se apreté el botón el hombre en traje negro es solo un montón de pixeles, después de que se “interactúa” con él se convierte en un informante o en un asesino. Atari es tan real que convierte en realidad todo lo que toca.

Vivimos en una época en donde, al menos en la literatura bestsellera, los personajes femeninos son tan vacíos que no llegan a ser ni siquiera Mary Sues, son cáscaras tan vacías y vagas que las adolescentes de todo el mundo se sienten inmediatamente identificadas, como con los horóscopos o los contactos con los muertos de John Edwards. Atari no. Atari es el contrario a personajes como Bella Swan y Ana Steele. Y de nuevo, era muy necesario que un personaje así, llegara.
Gracias Raquel.

P.D: No puedo dejar de mencionar que Atari tiene dos significados literales interesantísimos. Primero: En el milenario juego japonés Go cuando una o varias fichas están en “Atari” esto quiere decir que si el jugador no hace algo inmediatamente esas fichas serán tomadas por su adversario es decir, estar en Atari implica que algo importante está a punto de pasar y el jugador tiene que decidir que hará cuanto antes.
Segundo: Atari es la nominalización del verbo ataru que quiere decir “obtener algo fortuitamente” en Japón, de hecho, la gente dice “ATARI” cuando gana un premio en una rifa.

Esta es, pues, la novela de cómo Atari por medio de un Atari se encuentra en Atari.



02 octubre 2012 


29 septiembre 2012 




I

Ahí vas otra vez. Le dije a Billy Bob cuando sentí como su enorme cuerpo se erguía junto a mí. Escuché sus pesados pies caminar junto a mí. Sentí como su manota en mi hombro me dijo “Capté como usaste un tono que me dejó claro que estabas fingiendo que podrías hacer algo como para detenerme. Gracias“ Yo no separo la vista de la espuma de mi cerveza.  
Está pedísimo. Y sé que está pedísimo porque lo veo subirse torpemente al escenario, cosa que jamás ocurre a menos que haya bebido por lo menos seis o siete tequilas. El resto del mundo sabe que está pedo porque se acerca al micrófono cargando un bajo, en lugar de una guitarra o un ukulele o con cualquier cosa excepto un puto bajo.
Hola, niños y niñas, dice Billy Bob con su voz irrealmente aguda. Soy su amigo Billy Bob Brokali y les voy a cantar una canción.

Para este momento el único ser viviente en este mundo que no sabe que Billy Bob está pedísimo es él mismo. De esas pedas en las que el nivel de alcohol trasciende el entendimiento y no estás consiente ni de tu propia ebriedad.

Esta canción se llama “I cant decide” de Sissor Sister.

Me niego a darle el gusto de voltearlo a ver y lanzarle una mirada de “No, por favor, hoy no alienes a la banda, hijo de tu puta madre”



It’s not easy having yourself a good time / Greasing up those bets and betters/Watching out they don’t four-letter/ Fuck and kiss you both at the same time /Smells-like something I’ve forgotten/Curled up died and now it’s rotten/I’m not a gangster tonight/Don’t want to be a bad guy/I’m just a loner baby/And now you’re gotten in my way.
La música de esta rola es muy alegre pero la letra es de un nivel de psicopatía que encuentro difícil de tolerar. Sobretodo porque es muy fácil dejarte llevar por el ritmo y empezar a mover la cabeza o los pies al compas hasta que te das cuenta de las cosas horribles que estás escuchando. La version de Billy Bob era aún más espantosa. Por alguna razón la estaba tocando más lento de lo que debía y cantando un tono más arriba y, de nuevo CON UN BAJO. Movía la cabeza torpemente, como si tuviera roto el cuello. Los borrachos sesentones que componían a la mayoría de la concurrencia empezaron a abuchear antes de que llegara a la segunda estrofa:
I can’t decide/Whether you should live or die/Oh, you’ll probably go to heaven/Please don’t hang your head and cry/No wonder why/My heart feels dead inside/It’s cold and hard and petrified/Lock the doors and close the blinds/We’re going for a ride.
Los borrachos aumentan el tono del abucheo, el alguien desconecta el amplificador (Irónicamente antes de que Billy Bob alcance a decir Its a bitch convincing people to like you) y por un segundo  la voz de Billy Bob empequeñece, su bajo se queda mudo. Al siguiente segundo la voz de Armando Manzanero inunda el lugar desde un disco que alguien del bar puso. Los borrachos vuelven a sus bebidas y a sus pláticas nocturnas.
Billy Bob segue tocando. Sin darse cuenta de que ya nadie lo escucha.
Por un momento contemplo la posibilidad de no voltear. De mantener mi mirada en las burbujas de mi tarro. Sé que si volteo veré que el idiota sigue tocando y luego me daré cuenta de que tiene los ojos vidriosos con mucha más nostalgia que peda y luego volveré a aplaudirle nomás yo porque, carajo, no puedo dejar de aplaudirle a ese cabrón y luego el tendrá otro pretexto para hacer esta misma chingadera pasado mañana cuando me vuelva a decir “acompáñame al bar, manito”.
Entonces es cuando separo la mirada del tarro.  


II

Abro los ojos a un mundo que me recibe con una alarma ruidosa y a una inesperada cruda. No puede ser, no fueron más que dos le digo al teléfono mientras le pido diez minutos de piedad.
Algo se rompe con fuerza en la cocina.
Me levanto en chinga, abro la puerta de mi cuarto y una taza de café romperse en pedazos a dos centímetros de mi pie.
Yo sé que tú piensas que soy un fracasado, marica de mierda. Pero no lo soy.
Los ojos de Billy Bob están completamente desviados. Es imposible saber si me habla a mí o al hombre invisible que está junto a mí.
Hay tazas de plástico con mi cara. Y llaveros. Y loncheras. ¿Sabes que impacto cultural tenías que causar para estar en una lonchera? Puedes comprar un Óscar pero nunca podrás comprar que pongan tu cara en una lonchera.
Sus ojos se mueven, viendo ahora hacia arriba y hacia mi izquierda
Toda tu generación tragó en mi casa, pendejo. ¿Oyes lo que digo? Toda tu generación y nunca jamás volverán a ser tan felices como lo fueron ahí, hijos de puta. Ciegos de mierda. Showbiz Pizza para los tuyos no es solo un lugar, es un momento. Soy un referente cultural y temporal para ti. Estúpido. Es gracias a mí que sabes quienes son de tu edad y vecindad. Sin mi estarías perdido, imbécil.
El Imbécil sale de su boca con dificultad, la parrafada lo dejó sin aire. Recarga torpemente sus manos en la pared. Billy Bob empieza a caminar lentamente hacia su cuarto, tropezando con las paredes. Leva dos tazas en cada mano pero parece haber olvidado que las quería romper.
Billy Bob entra a su cuarto, deja caer las tazas con desgano (ninguna se rompe) y luego se deja caer a si mismo sobre su cama.
 Y todavía tengo que salir a trabajar.





16 julio 2012 



El gato me informa, poniendo sus doce kilos de felinidad sobre mis piernas, que a partir de ese momento mi única razón de existir es rascarle la panza. Mientras cumplo los caprichos de mi amo volteo hacia la ventana y noto que está empezando a llover.

Para cuando el gato me informa, yéndose, que la hora del amor ha terminado la timida lluvia es ya una tormenta. Una cortina de agua helada.

Camino hacia la ventana para apreciar mejor la tormenta. Cinco pisos abajo una de mis vecinas corre hacia su edificio jalando de la mano a su hijo, de unos cuatro años. El niño se ve incómodo, no solo porque tiene que correr a zancadas para aguantarle el paso a su madre, sino porque tiene ambas manos ocupadas, en una su madre lo jala insistentemente y en otra trae un globo de helio con forma de estrella metálica. En una de tantas incómodas zancadas el pequeño, para no perder el equilibrio, suelta sin querer el globo.

Siento que se me detiene el corazón.

El niño ve horrorizado a su globo alejarse de el, grita ¡Mamá! Desde el fondo de su corazón. Su madre ha de ser de las brujas que se derriten porque no baja el paso veloz ni siquiera voltea a ver a su chamaco.
Alcanzo a distinguir en la mirada horrorizada del niño que se enfrenta por primera vez a la inevitabilidad. Su globo se está alejando para siempre. Una dosis homeopática de muerte.

En el tiempo que le tomó al niño dar tres incómodas zancadas más y gritar de nuevo ¡mamá! la lluvia arrecia. Es un diluvio tropical.

Y entonces sucede la poesía.

La lluvia es tan densa que las gotas golpean el globo tan seguido y con tanta fuerza que este baja y baja. Lentamente, pero está bajando.
El niño, extáltico, suelta la mano de la bruja que tiene por madre, da dos o tres pasos, suyos no de adulto, y toma al globo entre sus brazos.

Empapado y feliz el pequeño camina hacia donde su madre se guarece ya de la lluvia, llevando SU globo a la altura del corazón.

Esto acaba de pasar hace cinco minutos. Es algo tan bello y tan improbable que tuve que escribirlo.

26 junio 2012 

Into my arms - Nick Cave

Into My Arms - Nick Cave

Para A.S.




No creo en un dios intervencionista
mas se que tu si, amor.
Pero si creyera, me arrodillaría y le pediría
que no intervenga, cuando se trata de ti.
que no toque un solo cabello de tu cabeza
y te deje tal como estás.
Pero si él siente que debe guiarte.
Que te guíe directo a mis brazos

A mis brazos, Oh señor
A mis brazos, oh señor
A mis brazos, oh señor
A mis brazos.

Y no creo en la existencia de ángeles.
mas cuando te veo, me pregunto si eso es verdad.
Pero si creyera, los reuniría a todos But
Para pedirles que te protejan
Que cada uno prenda una vela
Para hacer brillante y claro tu camino
para que camines, como Jesus, en gracia y amor
Y  te guíen a mis brazos.

A mis brazos, Oh señor
A mis brazos, oh señor
A mis brazos, oh señor
A mis brazos.

Y creo en el amor
y sé que tu tambien crees.
Y creo en un tipo de camino
que podemos caminar juntos tu y yo
Asi que mantengan sus velas ardiendo
Y hagan su camino brillante y claro
Porque ella volverá
Siempre y eternamente

A mis brazos, Oh señor
A mis brazos, oh señor
A mis brazos, oh señor
A mis brazos.



Traducción de Renato Guillén.

18 junio 2012 

Mi abuelo


Es gracioso como los números graaaaaandes y redoooooondos hacen que nos sintamos comprometidos a decir algo al respecto de ellos. ¿Se acuerdan de la expectativa/mansa paranoia con la que esperamos durante todo 1999 la llegada del año 2000? Es inevitable, creo. Cosas de ser simios con pulgares oponibles que basan su sistema numérico en el número de dedos que pueden ver sin hacer mucho esfuerzo.

En fin.

El día que cumplí 10,000 días de vida mi abuelo materno cumplió veinte años de muerto. A veces me gustaría ser como esos loquitos que ven belleza en una bolsa de plástico bailando con ayuda del aire y encontrar indicios de algo sobrenatural en las coincidencias numéricas. Pero nomás no me nace. Diez mil días son diez mil días y ya.

Mi abuelo quizá tampoco hubiera hecho mucho alarde al respecto o quizá si, no lo se. A pesar de que recuerdo con lujo de detalle un par de momentos con el, se ha vuelto casi un ser mítico, como Hércules o El Santo tengo más viva una idea legendaria de quien era mi abuelo que un recuerdo nítido de Ramón Durán, la persona.

Y es que la leyenda de mi abuelo si bien no es vasta es muy prolífica pues mi abuelo, cuenta la leyenda, hacía todo. Esto no es una hipérbole, no hay tal cosa en el mundo de las leyendas, mi abuelo era capaz de hacer todo.

Mi abuelo fue, entre otras cosas, pastelero, carnicero, fotógrafo, carpintero, mecánico automotriz, mecanico electricista, abarrotero, tlapalero, coleccionista de timbres, clavos, tuercas, tornillos, autógrafos y fotografías. Pintor de naturalezas muertas, pintor de brocha gorda, presidente de cajas de ahorro, organizador de retiros espirituales, niño criptocatólico (durante la guerra cristera), director y guionista de teatro, tramoyista, músico, sacristán, catecista, chofer.

Uff.

En un mundo perfecto un hombre con tantos y tan variados talentos estaría destinado a la prosperidad, pero como era de esperarse en el mundo en el que vivimos mi abuelo siempre fue pobre. De nuevo, cuenta la leyenda que el mismo decía que sabía hacer de todo, menos dinero.

Como buen ancestro legendario las vocaciones de todos sus nietos remiten invariablemente a alguno de sus talentos y oficios pero de manera indirecta pues murió cuando yo, el nieto primogénito, era muy joven. Apenas tuvo tiempo de enseñarme rudimentos de carpintería y a leer la hora en relojes de manecillas. Todo lo otro que me une a él, lo tuve que aprender por mí mismo.

El dia que yo cumplí diez mil días de nacido y mi abuelo dos décadas de muerto fui a pagar la cuota anual de la cripta donde están depositadas sus cenizas. Si creyera en las historias en las que el creía con devoción, creería que él está en el cielo, enseñándole a niños muertos todas las cosas que no pudo enseñarme a mi.

About me

  • soy Cazador de Tatuajes
  • vivo enCoñoacán, Detritus Jiederal, Mexico
My profile


Official NaNoWriMo 2007 Participant

www.flickr.com
Éste es un módulo Flickr que muestra fotos públicas de Cazador de Tatuajes. Crea tu propio módulo aquí.

Last posts

Links

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
best counter
Powered by Blogger
and Magic Teapot
Towel Day :: A tribute to Douglas Adams (1952-2001)